viernes, 13 de diciembre de 2013

Me acordé de ti.

Un día me acorde de que existías, de que en algún lugar lejos de mi estabas viviendo y eso me dolió y me dolió mas cuando me di cuenta que nunca pensé que me fuera a doler saber de ti, y si eso pasó cualquier cosa puede pasar. Puede pasar que decidiste seguir con tu vida, que para ti fue mas fácil dejarme ir. Que sigues alegrando la vida de otras personas aun cuando ya no este en la tuya.Que pasé de ser la persona que sabia todo de ti a ser la que menos sabe. Pasamos a no hablar por mucho tiempo. Este año se ha reducido a eso, a largos periodos de no verte interrumpidos por algunas horas de tu presencia o de tu voz, acompañadas de verdades, silencios, besos e incomodidades. Acompañadas de corazones sinceros y miradas puras que se dan cuenta que no pueden estar juntas. De indirectas no siempre retribuidas, de recuerdos conjuntos, de sonrisas fingidas y carcajadas sinceras. Sinceridad, es lo que siempre te pedí y siempre, siempre lo fui, aunque ahora no entiendo porque quería enterarme de todo. Pero de tanto tanto pensar, cambie de perspectiva sin darme cuenta y me di cuenta que me brindaste tu confianza y nunca me había dado cuenta, siempre lo di por sentado sin detenerme a valorar lo maravilloso es que alguien confíe en ti ciegamente y que tu sepas que tiene todas las razones del mundo para hacerlo.
No es vida vernos y ser felices por un rato y luego destrozarnos en nuestra despedida sabiendo que lo único válido ahora son los recuerdos y esas horas son recordadas millones de veces, con sonrisas, lagrimas y rencores, con arrepentimientos. Y luego estar todo ese tiempo purgado porque tu presencia alcanza para mantenerme estable por un tiempo, pero de repente comienzo a pensarte mucho y los argumentos que me daba a mi misma meses antes ya no funcionan y se me hace necesario volver a verte, saber de ti y deseo con todo mi corazón, que llames que aparezcas, pero no lo harás, porque eres tonto, tonto con ganas, y yo que no he sido capaz de mandarte a la mierda de verdad, te termino buscando sabiendo que te alegraré o al menos eso finges y escondiendo el dolor de saber que no me buscaste una vez más. Que probablemente en lo más profundo de ti, sabes que soy débil y te volveré a llamar. Maldito, como detestas que te diga así, pero lo hago porque desde que terminamos no me has buscado ni una sola vez (mentiras si una llamada de 2 minutos) por iniciativa propia. Eres cobarde, no entiendo como con el resto del mundo eres el más valiente y conmigo que te amo tanto te das el lujo de ser cobarde.
Yo se que cuando de ti se trata, puedo sentarme y durar horas escribiendo.
Me dieron ganas de olvidarte, ojala me duren.
Tal vez estoy loca, y quieres vivir sin mi.  Tal vez solo me tienes cariño. Tal vez no quieres volver conmigo.
Qué es lo que en realidad me hará bien?
Me cuestan tus cambios sin mi. Me dueles tu sin mi.